Javier
Hace poco menos de nueve años comenzó a escribirse esta historia. Dos mundos que parecían ir en direcciones diferentes coincidieron en un mismo lugar: un banco. Sin saberlo, aquel encuentro marcaría el inicio de algo que cambiaría nuestras vidas. Desde entonces, mi corazón comenzó a latir de una manera diferente, ya no solo por mí, sino también por Xiomara.
Sin embargo, nuestra historia tuvo que esperar. Tres años después, en una salida a tomar un café, aquellos puntos suspensivos que habían quedado en el tiempo encontraron su continuación. Y lo que parecía una historia pausada volvió a tomar vida. Hoy, después de tantos momentos, caminos y aprendizajes, estamos aquí, celebrando que el amor siempre encuentra su manera de escribir el siguiente capítulo.




